Reflexiones de un médico rural

"Reflexiones de un médico rural" es el título de este post escrito por el Dr. Esteban Sanmartin quien nos recuerda  la oportunidad que brinda el documento de AP 25 de ampliar las miras. Como indica el autor, "con él buscamos favorecer el cambio en la forma de hacer las cosas, para que todos los profesionales tengamos al alcance herramientas fiables para manejar nuestro día a día, intentando además que la Administración del Sistema Nacional de Salud haga también un cambio y sea ella misma la que nos dote de dichas  herramientas"

Hace muchos años, dada la inmensa cantidad de trabajos biomédicos, comencé a interesarme por los talleres de lectura crítica. En estos años he continuado formándome,  aprendiendo a realizar búsquedas en bases de datos y, posteriormente, en medicina basada en la evidencia (MBE).  Un salto más,   hasta llegar a  la metodología GRADE. Todo esto me ha llevado una vida profesional y tan solo ha beneficiado a la pequeña población en la que trabajo, y  a los pacientes  atendidos por mis compañeros de la zona de salud, sobre los que he podido ejercer cierta influencia.

Me planteo esto porque hace unos pocos días, asistiendo a unas jornadas médicas sobre hipertensión arterial y riesgo cardiovascular me asaltaba de nuevo una antigua duda: “¿ha servido para algo todo el esfuerzo realizado en mi formación sobre MBE?”. La contestación la he dado antes, “solo para los pacientes y profesionales  de una zona de salud y la poca influencia que pueda tener en los diferentes foros en los que me muevo y me escuchan”.

Nos surge la oportunidad  con el documento de AP 25 de ampliar las miras; con él buscamos favorecer el cambio en la forma de hacer las cosas, para que todos los profesionales tengamos al alcance herramientas fiables para manejar nuestro día a día, intentando además que la Administración del Sistema Nacional de Salud haga también un cambio y sea ella misma la que nos dote de dichas  herramientas.

Nuestra Administración y nuestros referentes profesionales (OMS, Sociedades científicas, Organización Médica Colegial, sistemas de salud de las diferentes CCAA)  deberían tutelar para que cambiaran las cosas. Pequeños cambios que nos harían nuestro trabajo más fácil y aumentarían la seguridad de nuestros pacientes; cosas como:

• Que los ensayos clínicos aleatorios  se realicen contra fármacos de efectividad probada y no contra placebo, cuando sea posible.
• Que los datos se presenten en Reducción de Riesgo Absoluto (RAR) y no de Reducción de Riesgo Relativo (RRR).
• Que se nos presenten con el Número Necesario para Tratar (NNT)  y para Dañar (NND).
• Que se aplique metodología GRADE incluso para valorar las actuaciones sanitarias tales como cribaje de cáncer de colon, de mama etc. Valorando su eficiencia.

En fin, todas las cosas que nos guíen en nuestro quehacer diario para poder ayudar a nuestros pacientes a tener una buena información, y a tomar decisiones conjuntas con un paciente bien informado.

De todo esto, y más, va el documento AP 25, que con tanta ilusión estamos presentando. Participa y aporta tus reflexiones en él.
 

Comentarios

Me parece muy interesantes vuestras reflexiones.
Creo que trabajar en seguridad sobre los procedimientos con pacientes redunda en más calidad asistencial, menos estancias hospitalarias,y menos costes.

Igualmente los ensayos clínicos con nuevos fármacos tendrían que ser evaluados en cuanto a la eficacia respecto al mejor fármaco de los actuales , ara comprobar las mejoras reales respecto a lo actual, así como evaluar muy bien el coste para los beneficios que aporta. Esta es la manera de garantizar un presupuesto sanitario suficiente

me alegro que estemos de acuerdo, si crees conveniente añadir algo al documento AP 25 no dudes en enviárnoslo.
Un saludo

Sería interesante conocer esos beneficios que los pacientes han obtenido, según nos cuenta Sanmartin, fruto de un trabajo minucioso y admirable. Pero pudiera ser que no sea ese el camino. Ahora nos dedicamos a darles a los pacientes una comida sintética todos los días, con la finalidad de mantener unos criterios (habitualmente químicos) en rangos aceptados como convenientes. Ello implica una receta electrónica que asusta y que el paciente se tiene que meter entre pecho y espalda todos los días mientras viva. Han de meterse una comida sintética diariamente. La MBE lo recomendará, no tengo dudas, pero sano seguro que no es. Yo creo que este tipo de medicina está enfocada hacia donde no debe y que necesitamos un cambio sustancial en nuestro ejercicio profesional. Quizás sea interesante hablar de ello.

A parte de la MBE la estrategia sería pasar por filtro GRADE, con ello añadimos el punto de vista y la aceptación de un paciente bien informado. Tenemos que mejorar el día a día y nuestra relación con nuestros pacientes, usuarios, haciéndolos partícipes en la toma de decisiones sobre su salud.

La evaluación GRADE es un paso mas de la MBE, en ella se tiene en cuenta al paciente y se valora conjuntamente las acciones a seguir según las necesidades. Lo mismo sirva para pruebas diagnósticas como para despistaje de patologías o tratamientos.
El paciente bien informado toma decisiones conjuntas con los sanitarios y es responsable de su salud. Creo que nos ayudaría a la toma de decisiones y a mejorar la relación médico paciente.

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