A río revuelto... improvisación ministerial

28 de enero de 2008

Jerónimo Fernández Torrente

Representante nacional de Atención Primaria Urbana de la OMC

Jerónimo Fernández Torrente

También ahora, para “habilitar” a 3.000 médicos especialistas foráneos que trabajan en el SNS español, sin titulación homologada. ¡Vaya tomadura de pelo! ¿Se habrá perdido la cordura?

Por si fuese poco el coladero en que se ha convertido el Ministerio de Educación a la hora de homologar el título de Licenciado en Medicina de los médicos extranjeros, ahora propone el “café para todos” con el de la especialidad.

Propone crear una “habilitación especial”, que les “acredite”, en tanto se realizan los trámites de homologación del título de especialista.

Estamos una vez más ante la intención de saltarse la legalidad sin cambiar las leyes, como pretenden hacer también con la prescripción enfermera o lo que es lo mismo... utilizar una puerta falsa, a espaldas de la profesión médica y de sus representantes (colegios médicos y sociedades científicas), para dar solución falsa a un problema real.

Si el proceso de homologación tiene aspectos mejorables, ¡cámbiese!, pero cambiando la normativa que lo regula, y haciéndolo de forma legal y transparente. Lo que no es de recibo es no tocar dicha normativa y hacer otra que la anule, no en la forma pero sí en sus efectos.

Las vocalías nacionales del Consejo de Médicos no han olvidado el referente del año 93 con la habilitación (acreditación habilitante especial) para los médicos pre 95 que al final se la dieron a cerca de 95.000 médicos de todo tipo y condición cuando iba dirigida sólo a los médicos generales pre 95 que habían sido injustamente desplazados, o sea, un auténtico coladero y un disparate. Las experiencias que existen con las habilitaciones especiales o temporales han sido bochornosas y nefastas.

Es ciertamente discriminatorio e injusto habilitar ahora (aunque sea temporalmente) sin preocuparse de los criterios formativos y legales a priori, cuando hasta ahora se ha sido tan absolutamente rígido y exigente con los nacionales que han tenido que emigrar por dichas exigencias absolutistas. No es aceptable el todo vale ni en esto ni en la enfermería y denunciaremos todas las habilitaciones que no cumplan con los requisitos formativos y legales que se exigen a los demás.

Por supuesto, nada tiene que ver esta descabellada propuesta del Ministerio de Educación con lo solicitado por el Consejo General de Médicos al respecto de la mencionada cuestión. Esto es homologación efectiva de los médicos foráneos en base a criterios formativos reales exigibles y, en su defecto, formación complementaria, todo ello participado y con seguimiento real de los colegios oficiales de médicos y las sociedades científicas, con los que una vez más no se quiere contar en absoluto.

Si se habilita a los especialistas extranjeros a ejercer temporalmente y después el proceso de homologación les anula esta capacidad (cosa muy frecuente por otra parte), ¿no es esto suponer que el proceso de homologación es un puro trámite administrativo? ¿Tienen algo que decir a esto las comisiones nacionales de las especialidades, que son las encargadas de esta acreditación y que tanto celo ponen en evitar que se creen áreas de capacitación para los médicos generales con formación específica? ¿No se está poniendo en peligro la salud de los usuarios al ser atendidos por un especialista que no reúne los requisitos para poder ejercer la especialidad? ¿Tiene sentido habilitar para después deshabilitar? ¿Se mantiene la equidad en estas condiciones?

También proponen habilitar este año a los R4 de familia para “ejercer de forma autónoma” (léase: “sustituyan donde haya necesidades”). Los criterios de homologación deben seguir siendo serios y estrictos, lo que ha contribuido al nivel y credibilidad del sistema sanitario público español.

Empezamos a estar hartos del doble rasero que se aplica a los médicos nacionales y a los foráneos. A los nacionales se les exigen 4 años de formación postgrado tras acreditar 6 años de licenciatura (10 años) para poder ejercer en atención primaria, debiendo realizar el MIR de medicina familiar, mientras a los médicos foráneos se les pretende tolerar el ejercicio profesional sin ninguno, contraviniendo la legislación nacional y comunitaria. ¿No tiene nada que decir en esto el Ministerio de Sanidad?

Desde las vocalías nacionales de Atención Primaria Urbana, Atención Primaria Rural, Administraciones Públicas, Médicos en Formación y Médicos de Hospitales de la Organización Médica Colegial (OMC), proponemos crear una inhabilitación especial urgente para este Ministerio de Educación y Ministerio de Sanidad en tanto se homologa su capacidad de saber legislar.