"Necesitamos remodelar nuestras instituciones médicas"

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América Latina en una dimensión geopolítica está formada por los países hispanohablantes de América del Sur, Central, América del Norte además de España, en ese contexto también se incluyen a Brasil y Portugal, que a pesar de ser lusófonos, culturalmente también son latinos.

En este universo geopolítico tenemos una salud pública con diferentes sistemas de salud y una desigualdad social inaceptable en los países americanos. En la mayoría de nuestros países tenemos un sistema esencialmente asistencialista, olvidándose de la salud preventiva y de la promoción a la salud, en otras palabras, olvidamos la Atención Primaria contenida en la Declaración de Alma Ata, como un medio de alcanzar salud para todos, a través del principio de universalidad.

En situaciones que predominan la subfinanciación, condiciones inadecuadas de trabajo, baja remuneración médica y falta de acceso a medicamentos esenciales, es importante la participación de las instituciones médicas como una vía en busca de resolutividad a través de la unión de profesionales por un mismo objetivo, debatiendo Problemas, presionando gobiernos, aclarando a la población y sobre todo, promoviendo políticas de acceso universal a la salud. Por ejemplo, podemos citar al Colegio Médicos de Honduras que traba una lucha judicial con el gobierno contra la completa privatización de la salud hondureña, o incluso, la Federación Médica Venezolana que enfrenta valiente la destrucción de su sistema sanitario por un gobierno dictatorial y violento.

A partir de la necesidad de unión, apoyo externo e intercambio de experiencias es que nació la CONFEMEL - Confederación Médica Ibero-Latinoamericana, una institución empoderada por el hecho de representar a más de 1.500.000 médicos inscritos en los colegios médicos de sus respectivos países, lo que significa Una fuerza de lucha inestimable. No se trata de instituciones solamente corporativas, sino de una organización que ve la salud de las personas como el mínimo existencial, la condición primordial contenida en la pirámide de las necesidades de Maslow.

Las instituciones médicas también deben apoyar iniciativas que han dado cierto, como el Programa de Residencia en Salud Comunitaria Intercultural implementado con éxito en Bolivia, o el programa de tratamiento del SIDA en Brasil con distribución gratuita de medicamentos, debido a una quiebra de patente que impedía controlar La enfermedad en el país.

La promoción de la cooperación internacional, además de su carácter humanitario, también debe ser una finalidad de los colegios médicos. En ese sentido la OMC - Organización Médica Colegial de España es un ejemplo para todos nosotros.

Sin embargo, el gran desafío de las instituciones médicas es la diseminación de acciones exitosas para otros países, que tienen aspectos políticos y económicos peculiares, a pesar de la dificultad, no es imposible, pues aplaudimos la diseminación del PAIME a Costa Rica, beneficiando decenas de médicos nn América Central.

En el siglo XXI necesitamos remodelar nuestras instituciones médicas, abandonar patrones antiguos, y mantener el foco en la efectividad de nuestras acciones, porque ya no basta existir, hay que hacer la diferencia en un mundo carente de esperanzas.