398. Informe de la Comisión Europea sobre desigualdades en salud

La Comisión Europea ha publicado un informe en el que pone de manifiesto que las grandes disparidades que han registrado los países de la UE en cuanto a la esperanza de vida y la mortalidad infantil, se han reducido de manera significativa en los últimos años.

Sin embargo, siguen existiendo desigualdades en materia de salud entre los distintos grupos sociales y entre las regiones y los Estados miembros, por lo que las medidas para reducirlas deben seguir siendo una prioridad a todos los niveles.

El informe examina diversos factores y llega a la conclusión de que las desigualdades sociales en el ámbito de la salud se deben a la disparidad en las condiciones de vida y a factores como los ingresos, las tasas de desempleo y los niveles de educación.

Los ciudadanos de la Unión Europea (UE) viven, de media, más tiempo y con mejor salud que anteriores generaciones. Sin embargo, la UE se ha enfrentado históricamente a un importante desafío: las grandes diferencias en materia de salud que existen entre los Estados miembros y dentro de ellos. Además, el aumento del desempleo y la incertidumbre como consecuencia de la actual crisis económica están agravando esta situación.

En el año 2009, la Comisión Europea inició un debate para definir posibles medidas de acompañamiento a nivel de la UE en apoyo de las actuaciones emprendidas por los Estados miembros y otros agentes para hacer frente a este problema y adoptó una estrategia sobre las desigualdades en la salud titulada «Solidaridad en materia de salud: reducción de las desigualdades en salud en la UE», en la que se destacaban cinco desafíos principales sobre los que había que trabajar:

  1. una distribución equitativa de la salud como parte del desarrollo social y económico general;
  2. la mejora de la base de conocimientos y datos;
  3. conseguir el compromiso de diferentes agentes sociales;
  4. satisfacer las necesidades de los grupos vulnerables, y
  5. desarrollar la contribución de las políticas de la UE.

El informe recientemente publicado, examina los progresos realizados en estos cinco desafíos y pone de manifiesto que las grandes disparidades que han registrado históricamente los países de la UE en cuanto a la esperanza de vida y la mortalidad infantil se están reduciendo.

La brecha entre la esperanza de vida más larga y la más corta en la EU-27 disminuyó un 17 % para los hombres entre 2007 y 2011, y un 4 % para las mujeres entre 2006 y 2011. En lo que se refiere a la esperanza de vida con buena salud entre los hombres, existe una diferencia de 19 años entre el valor más alto y el más bajo en la UE (cifras de 2011). Para las mujeres, la diferencia ha llegado a ser de casi 18,4 años.

En cuanto a la mortalidad infantil, la diferencia entre los países de la UE con las tasas más altas y más bajas se redujo del 15,2 al 7,3 por cada 1.000 nacidos vivos entre 2001 y 2011. La mortalidad infantil media en la UE también se redujo durante este período: del 5,7 al 3,9 por cada 1.000 nacidos vivos.

Suecia tiene la esperanza de vida más alta para los hombres: 79,9 años, lo que representa una diferencia de casi 12 años respecto del Estado miembro con la menor esperanza de vida (68,1).

Francia registra la mayor esperanza de vida de las mujeres: 85,7 años, es decir, una diferencia de 8 años respecto del Estado miembro con la menor esperanza de vida (77,8 años).

El informe examina diversos factores que provocan las desigualdades en salud y llega a la conclusión de que las desigualdades sociales en el ámbito de la salud se deben a la disparidad en las condiciones de vida y a factores como los ingresos, las tasas de desempleo y los niveles de educación. El examen puso de manifiesto numerosos ejemplos de la relación que existe entre los factores de riesgo para la salud, como el consumo de tabaco y la obesidad, y las circunstancias socioeconómicas.

La Estrategia Europa 2020 para el crecimiento integrador es fundamental para hacer frente a las desigualdades en materia de salud. El febrero de 2013, la Comisión adoptó el documento “Invertir en salud” como parte del paquete sobre inversión social. Dicho documento refuerza el vínculo entre las políticas sanitarias de la UE y las reformas de los sistemas nacionales de salud para conseguir su sostenibilidad y aboga por invertir en la salud de las personas y reducir las desigualdades en esta materia.

El informe concluye que debemos mantener un compromiso firme a fin de hacer frente a las desigualdades que siguen existiendo en materia de salud entre los distintos grupos sociales y entre las regiones y los Estados miembros. Las medidas para reducir las desigualdades en materia de salud en Europa deben seguir siendo una prioridad a todos los niveles y es necesario tomar medidas a nivel local, nacional y de la UE.

En el presente Boletín “Europa al día” incluimos este informe de la Comisión Europea del que solo existe, de momento, versión inglesa.