304. 18 de noviembre. “Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos”

El 18 de noviembre se celebra el “El Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos” y su objetivo es dar a conocer la amenaza que supone la resistencia a los antibióticos para la salud pública y presentar medidas para usar los antibióticos de forma responsable.

El Centro Europeo para la Prevención de Enfermedades ha elaborado unas recomendaciones para los pacientes, para los médicos de atención primaria y, ha señalado que, tanto el diagnóstico de gripe A como la decisión respecto a la necesidad de administrar antibióticos, son competencia exclusiva de los médicos.

Mensaje para los médicos de Atención Primaria en el Día Europeo para el uso imprudente de antibióticos

Descripción

Los datos más recientes confirman que el número de pacientes infectados por
bacterias resistentes está aumentando en la Unión Europea y que la resistencia a los
antibióticos representa una importante amenaza para la salud pública.

El uso prudente de los antibióticos puede contribuir a detener el desarrollo de
bacterias resistentes y ayudar a que los antibióticos sigan siendo eficaces para las
generaciones venideras.

Las eficaces campañas de sensibilización del público general implantadas en varios
países ya están logrando un uso más prudente de los antibióticos y una disminución
de la resistencia a estos medicamentos

Todos podemos desempeñar un papel importante en la disminución de la
resistencia a los antibióticos, por eso, la campaña de este año facilita una serie de
recomendaciones para los pacientes y para los médicos y otros profesionales de la
salud:

Información para los Pacientes:

  • Siga las recomendaciones de su médico cuando tome antibióticos.
  • Siempre que sea posible, vacúnese para evitar las infecciones.
  • Lave sus manos y las de sus hijos con regularidad, por ejemplo,
    después de toser y estornudar y antes de tocar otras cosas o a otras
    personas.
  • Utilice siempre los antibióticos bajo prescripción facultativa, no
    aproveche la medicación sobrante ni tome antibióticos obtenidos sin
    receta médica.
  • Pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los medicamentos
    que le sobren.

Información para los Médicos:

  • Recete antibióticos sólo cuando sea necesario, de acuerdo con las directrices
    basadas en datos científicos. En la medida de lo posible, recete un antibiótico
    que sea específico para la infección concreta y no un antibiótico «de amplio
    espectro».
  • Explique a los pacientes cómo pueden aliviar los síntomas de los resfriados y
    la gripe sin recurrir a los antibióticos.

Mensajes principales para los médicos de Atención Primaria:

El aumento de la resistencia a los antibióticos amenaza la eficacia de los
antibióticos ahora y en el futuro:

  • La resistencia a los antibióticos representa un grave problema de salud
    pública en Europa.
  • Pese a que el número de infecciones causadas por bacterias resistentes a los
    antibióticos es cada vez mayor, las perspectivas de contar con nuevos
    antibióticos son desalentadoras, por lo que se prevé un panorama sombrío
    en cuanto a la disponibilidad de tratamientos antibióticos eficaces en el
    futuro.

El fomento del uso limitado y adecuado de antibióticos en los pacientes de
atención primaria podría poner freno al aumento de las bacterias resistentes a los
antibióticos:

  • La exposición a los antibióticos está vinculada a la aparición de resistencia. El
    consumo generalizado de antibióticos en una población, así como la manera
    de consumirlos, afecta a la resistencia a estos medicamentos.
  • La experiencia adquirida en algunos países europeos muestra que la
    disminución de la prescripción de antibióticos a los pacientes ambulatorios se
    ha acompañado de una reducción simultánea de la resistencia.
  • Entre el 80% y el 90% de todas las recetas de antibióticos se extienden en las
    consultas de atención primaria, sobre todo, a pacientes con infecciones
    respiratorias.
  • Hay datos que demuestran que en muchas infecciones respiratorias no se
    necesitan antibióticos y que el sistema inmunitario del paciente tiene
    capacidad suficiente para combatir infecciones leves.
  • Algunos pacientes presentan ciertos factores de riesgo, por ejemplo,
    exacerbaciones graves de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
    (EPOC) con aumento de la producción de esputos, que hacen necesaria la
    prescripción de antibióticos.
  • La prescripción innecesaria de antibióticos en la atención primaria constituye
    un fenómeno complejo, pero está relacionada principalmente con factores
    como una mala interpretación de los síntomas, un diagnóstico incierto y las
    expectativas del paciente.

La comunicación con el paciente es fundamental:

  • Los estudios muestran que la satisfacción de los pacientes tratados en
    centros de atención primaria depende en mayor medida de una
    comunicación eficaz que de la entrega de una receta de antibióticos, y que la
    prescripción de un antibiótico para una infección de las vías respiratorias
    altas no reduce el índice de visitas posteriores a la consulta.
  • El consejo médico profesional influye en las percepciones del paciente, en su
    actitud ante la enfermedad y en su creencia de que necesita antibióticos; en
    concreto, es importante advertirle de lo que puede esperar durante su
    enfermedad, indicarle un plazo de recuperación realista y ofrecerle
    estrategias para mejorar él mismo su enfermedad.
  • No es necesario que los médicos de atención primaria prolonguen la duración de una consulta para ofrecer alternativas a la prescripción de antibióticos. Según los estudios, esto puede hacerse en una consulta de duración normal y manteniendo un alto grado de satisfacción del paciente.

Antibióticos y gripe A

Descripción

La campaña recuerda que el riesgo de usar incorrectamente los antibióticos aumenta con la amenaza que supone la pandemia de gripe. Los antibióticos no son la solución para las infecciones causadas por virus, incluida la gripe pandémica, y únicamente son eficaces para combatir las infecciones bacterianas. El diagnóstico
de la infección y la decisión respecto a la necesidad de administrar antibióticos
son competencia exclusiva de los médicos.

Información para el paciente en caso de gripe A:

“Recuerde: no se auto medique con antibióticos para combatir la gripe A (H1N1)
pandémica”.

Los antibióticos no son eficaces contra los virus, ni siquiera contra el virus de la
gripe A (H1N1) pandémica.

Los antibióticos no impiden la transmisión del virus de la gripe A (H1N1) pandémica
ni de otros virus.

El uso de antibióticos por motivos equivocados, por ejemplo, para combatir la gripe,
no le beneficiará, podría causarle efectos secundarios como diarrea y favorecerá la
resistencia de las bacterias a los antibióticos. Por tanto, si necesita antibióticos en el
futuro, es posible que no surtan efecto.

La neumonía bacteriana es una de las posibles complicaciones de la gripe, incluida la
gripe pandémica causada por el virus A (H1N1). Los pacientes que sufran esta
complicación necesitan antibióticos, pero deberá recetárselos su médico.

Pida siempre consejo a su médico antes de tomar antibióticos.

Llame a su médico si:

  • Usted (o su hijo) contraen la gripe y pertenece a un grupo de riesgo concreto, es
    decir:
  • Padece una enfermedad subyacente crónica (asma o enfermedad pulmonar
    obstructiva crónica (EPOC), diabetes, inmunodepresión, enfermedad cardiovascular
    crónica (no una simple hipertensión arterial), insuficiencia renal crónica, trastornos
    convulsivos o cáncer).
  • Está embarazada.
  • Su hijo tiene menos de dos años de edad.
  • Usted (o su hijo) tienen síntomas graves.
  • Usted (o su hijo) contraen la gripe y los síntomas no mejoran o incluso empeoran.

Más información: