231. Nuevo etiquetado de productos solares

En el año 2006, la Comisión Europea adoptó una serie de medidas sobre protección frente a los rayos ultravioleta y, como continuación a esas medidas, los productos solares comenzarán a modificar su etiquetado introduciendo símbolos textuales más claros, un nuevo sello UV-A y evitando los mensajes "engañosos".

Pictograma de productos solares

Uno de los pictogramas

El nuevo sistema de etiquetado, que ya se ha introducido este verano en el 20% de los envases de los productos de protección solar, prohíbe la utilización de expresiones engañosas como "bloqueante solar" y "protección total". La Comisión también ha comenzado una campaña de información en colaboración con los Estados miembros con la finalidad de potenciar otras medidas contra la radiación UV del sol, distinta al empleo de productos tradicionales.

Las recomendaciones del Ejecutivo comunitario animan a utilizar "descriptores verbales normalizados" como protección "baja", "media", "alta" o "muy alta", junto con los tradicionales indicadores del factor de protección solar.

Asimismo, insta a mejorar las denominaciones en el caso de la radiación UV-A, que provoca el envejecimiento prematuro de la piel, así como interferencias con el sistema inmunitario humano. Según ha indicado la Comisión en un comunicado, actualmente, la industria está empezando a introducir un sello normalizado UV-A en las etiquetas de sus productos, en el que se indica una protección cuantificada mínima contra esta radiación que se incrementa paralelamente con el factor de protección solar y se basa en un método de ensayo normalizado.

También se ha adoptado nuevos pictogramas que advierten a los consumidores de los peligros de la exposición al sol y cuyo uso ya aconsejan muchas autoridades y colectivos interesados de los Estados miembros de la UE. Se pueden descargar gratuitamente del portal de la salud pública de la UE y colocarse en puntos de venta y consumo tales como playas, piscinas, clubes náuticos, refugios de montaña, etc.

Protéjase

Los productos de protección solar no pueden deparar una protección total contra los rayos ultravioletas. Todos los fotoprotectores dejan pasar algo de radiación ultravioleta, incluso los de pantalla o protección "total". Por ello, la UE lanza los siguientes mensajes con sus correspondientes pictogramas:

  • Evite la exposición solar excesiva en las horas críticas.
  • Manténgase bien cubierto, lleve sombrero o gorra, camiseta y gafas de sol.
  • Evite que los bebés y niños de corta edad se expongan al sol.

Evitar la radiación ultravioleta es de la máxima importancia para los niños. Cuanto más tiempo un bebé o niño se exponga a las radiaciones ultravioletas, mayor es su riesgo de contraer más tarde un cáncer de piel. Por lo tanto, lo mejor es que los niños y bebés no se expongan para nada al sol directo.

Utilice correctamente los productos de protección solar

Hay dos tipos de radiación ultravioleta (UV) que llegan a la Tierra: UVB y UVA. Los rayos UVB provocan las quemaduras solares, mientras que los rayos UVA causan el envejecimiento prematuro de la piel e interferencias con el sistema inmunitario humano. Ambos tipos de radiación contribuyen de manera importante al riesgo de cáncer de piel.

El factor de protección solar (FPS) se utiliza para describir la capacidad protectora del producto frente a las quemaduras solares, es decir, sobre todo frente a las radiaciones UVB. Es importante saber que un FPS superior a 50 no aumenta la protección contra las quemaduras y los rayos UVB de una piel normal. Si el producto se aplica correctamente (ver más abajo), un FPS de categoría "media" (FPS 15, 20 o 25) basta para proteger a una persona de piel normal contra las quemaduras solares. Sólo se requeriría una categoría superior en caso de aplicar el producto en cantidad insuficiente.

Además de proteger contra los rayos UVB (lo que se expresa con el FPS), el producto de protección solar también debe funcionar contra los rayos UVA: como el FPS se refiere principalmente a las quemaduras del sol, los productos fotoprotectores que sólo protegen contra los rayos UVB pueden dar una sensación de seguridad engañosa porque no filtran los peligrosos rayos UVA.

Es importante saber que los productos fotoprotectores sólo cumplen plenamente su función si se emplean en cantidades suficientes: para protegerse el cuerpo, un adulto de talla media necesita aplicarse una cantidad de 35 gramos de producto fotoprotector. Esta cantidad equivale a unas seis buenas cucharadas de café. Actualmente los consumidores suelen aplicarse la mitad de esta cantidad, lo cual reduce la protección en incluso más de la mitad.

Para mantener la protección inicial es indispensable renovar la aplicación con frecuencia, y sobre todo después de nadar, bañarse o frotarse con la toalla. Sin embargo, la reaplicación continua del fotoprotector solar no permite extender el tiempo de protección. Una vez agotada la eficacia del producto aplicado, su reaplicación lleva a una acumulación de la exposición a los rayos UV y, por lo tanto, a la sobre exposición.

Más información: