180. El Tribunal de Justicia de la UE considera nuevamente los servicios de guardia como tiempo de trabajo

El día 1 de diciembre, el Tribunal de Justicia de la UE dictó una sentencia en la que, una vez más, considera que las horas de guardia han de ser computadas como tiempo de trabajo, siguiendo con ello la línea jurisprudencial [1] que viene marcando en los últimos años en asuntos relativos a los servicios de guardia realizados en el centro de trabajo por los médicos, el personal de enfermería de los servicios urgentes, los socorristas y bomberos.

Justicia

La reciente sentencia se refiere a un caso surgido en Francia, el del Sr. Dellas, educador especializado en centros que acogen jóvenes minusválidos en régimen de internado, que fue despedido por su empresario a causa de desavenencias relativas, en particular, al concepto de trabajo efectivo, así como a la remuneración correspondiente a las horas de trabajo nocturno, efectuadas en habitación de guardia.

El Sr. Dellas y varios sindicatos interpusieron ante el Conseil d'État sendos recursos solicitando la anulación del decreto que regula en Francia los servicios de vigilancia nocturna que prestan los trabajadores de ciertos centros sociales y médico-sociales. Este controvertido decreto establece un mecanismo de ponderación entre las horas de presencia y las horas de trabajo efectivamente computadas, en relación de tres a uno para las primeras nueve horas y de dos a uno para las horas siguientes.

La cuestión planteada ante el Tribunal de Justicia es la compatibilidad de este Decreto con la directiva 93/104/CE relativa a la distribución del tiempo de trabajo. La Directiva 93/104 pretende mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores y para conseguirlo, se apoya en una concepción binaria del tiempo –de trabajo y de descanso–. El primero exige que concurran de forma acumulativa ciertos criterios, a saber, que se esté presente en el centro de trabajo, a disposición del empresario y ejerciendo la actividad, mientras que el segundo se define por contraposición al anterior.

El Tribunal de Justicia, en su sentencia, señala que la directiva no se aplica a la remuneración de los trabajadores. En cambio, las horas de presencia en cuestión deben ser íntegramente contabilizadas como horas de trabajo en el momento de comprobar el respeto de todos los umbrales o límites máximos previstos en la Directiva 93/104.

Los conceptos «tiempo de trabajo» y «periodo de descanso»

El Tribunal de Justicia ha elaborado unos criterios sobre el alcance de las definiciones contenidas en la Directiva 93/104/CE, basándose en las actuaciones de los médicos y de otros profesionales que prestan servicios de atención continuada.

En la sentencia SIMAP , propugnó diferenciar la situación de los médicos que se personan y están de guardia en las clínicas para realizar su cometido, pues el tiempo que permanecen allí se ha de evaluar como de trabajo «en su totalidad» (apartados 48, 49 y 52), y la de quienes, aunque preparados para ser contactados, no tienen la obligación de encontrarse en los ambulatorios. A estos últimos sólo se les computa el tiempo «correspondiente a la prestación efectiva de servicios» (apartado 50).

Una primera generalización de estos criterios se acometió en el auto de 3 de julio de 2001, CIG, al sentar que, subjetivamente, resultaban afectados los médicos y el personal de enfermería que actúan en los puntos de atención continuada, en los equipos de atención primaria y en otras misiones urgentes extrahospitalarias, de manera que todo el tiempo transcurrido en cualquiera de esos lugares se estima «trabajo en su totalidad y, en su caso, horas extraordinarias en el sentido de la Directiva 93/104».

La sentencia Jaeger reiteró los mismos postulados, al reparar en los servicios de atención continuada suministrados por los médicos en un hospital, autorizados a dormir cuando no se requieren sus conocimientos.

También siguió esta línea la sentencia Pfeiffer y otros, en la que se polemizó sobre los tiempos de permanencia de los socorristas en el marco de unas actuaciones de auxilio que incluyen etapas de inactividad más o menos extensas entre las intervenciones urgentes, declarando que esos periodos han de «computarse íntegramente a la hora de determinar la duración máxima diaria y semanal del tiempo de trabajo» (apartados 93 a 95).

Más información:

  • [1]
    Asunto SIMAP C-303/98; CIG C-241/99; Jaeger C-151/02; Pfeiffer C-379/01 a C-403/01; Personalrat der Feuerwrhr Hamburg C-52/04.