167. Cooperación entre la profesión médica y la industria farmacéutica

La cooperación entre la profesión médica y la industria farmacéutica es importante y necesaria en todos los niveles del desarrollo y el uso de los medicamentos para garantizar la seguridad de los pacientes y la eficacia del tratamiento.

CPME & EFPIA

El Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME) y la Federación Europea de Asociaciones de la Industria Farmacéutica (EFPIA) conscientes de sus responsabilidades hacia los pacientes y la sociedad, han considerado conveniente crear un marco que sirva de base a escala europea y nacional para regular la relación entre la profesión médica y la industria farmacéutica, basándose en unos principios generales que garanticen la ética profesional y los derechos de los pacientes.

Estas normas éticas, que van más allá de las disposiciones legales, son independientes de la legislación existente, y pretenden garantizar la autonomía de las dos partes en el desarrollo de sus actividades.

Información sobre el producto y promoción de los medicamentos aprobados

Dentro del proceso de información, queda garantizada la independencia clínica del médico, así como la veracidad y precisión de los materiales promocionales. También se insiste en el control de los regalos, viajes o estancias injustificadas promovidas y aceptadas por cada sector.

Reuniones organizadas y patrocinadas por la industria farmacéutica

Las reuniones deben estar acreditas y ofrecer datos científicos y médicos, siempre dejando claro quién es el laboratorio patrocinador. No pueden patrocinarse actos deportivos o lúdicos.

Ensayos clínicos

Los ensayos tienen que estar basados en buenas prácticas clínicas y nunca realizarse con fines comerciales. El patrocinador tiene que quedar claro y los datos deberán publicarse independientemente de los resultados obtenidos.

Médicos asesores y asociados

La colaboración de los médicos con la industria no debe poner en peligro su autonomía clínica y, cuando presenten sus resultados, es obligatorio que incluyan una declaración de interés, para asegurar la transparencia de ambas partes.