162. Aprobado un documento de recomendaciones sobre información sanitaria

El Foro Europeo de Política Sanitaria (EHPF), un grupo de expertos sanitarios a escala europea creado por la Dirección General de Sanidad de la Comisión Europea, al que pertenece el Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME), ha elaborado un documento de recomendaciones sobre la información sanitaria.

Informática

Durante la reunión del CPME celebrada en Bruselas el día 9 de abril, se ha debatido y aprobado el documento, cuyos objetivos son establecer unas normas de buenas prácticas que deberán cumplir los proveedores de información y que deberán conocer los consumidores y, además, llevar a cabo un estudio de viabilidad que analice el potencial de un programa especializado de información sanitaria.

En este documento, del que ofrecemos la versión íntegra (PDF, 137 KB) traducida por nuestro Departamento de Relaciones Internacionales, se indican una serie de recomendaciones:

  • El acceso a la información es un derecho fundamental, indispensable para la buena salud. Esta información sólo es útil si es relevante, apropiada, oportuna, actualizada, comprensible y precisa.
  • Se debe estudiar detenidamente la necesidad de establecer un código de buenas prácticas, que comprenda:
    • La función de la información sanitaria, que no puede sustituir un entorno adecuado y una asistencia sanitaria prestada por los profesionales apropiados.
    • La naturaleza de las fuentes, poniendo atención en la razón que tiene cada proveedor de información y en los casos de desinformación.
    • El grado de necesidad para obtener este tipo de información, que depende muchas veces del estado de salud de los usuarios.
    • Las vías de comunicación de las informaciones relacionadas con la salud, tanto informales (amigos, familia, etc.) como formales (centros sanitarios, asociaciones educativas, profesionales o de pacientes) y sin perder de vista a los medios de comunicación, especialmente la televisión e Internet.
    • La ética de la difusión de la información sanitaria, siguiendo una normas básicas de calidad, que respeten la transparencia, objetividad, actualización, importancia y confidencialidad de los datos.

Todo ello encaminado a la elaboración de un programa europeo específico de información sanitaria, una información que en estos momentos está dispersa en diversos programas, iniciativas y actores políticos. La propuesta es que un único programa u otras iniciativas integradas podrían satisfacer mejor las necesidades de Europa en esta materia.