124. Informe del Parlamento Europeo sobre el acceso de las personas mayores a la sanidad

El Parlamento Europeo ha adoptado un informe sobre el acceso a la sanidad por parte de las personas mayores en el que destaca los tres retos a los que se enfrentan los sistemas sanitarios en la UE, que son:

  • El acceso universal, independientemente de los ingresos o del patrimonio.
  • La asistencia sanitaria con un alto nivel de calidad.
  • La sostenibilidad financiera a largo plazo.

La Eurocámara afirma que la salud y la asistencia son metas sociales que no pueden abordarse como un bien comercial. Insiste en una distribución territorial equilibrada de los centros de salud y de cuidados de larga duración, tanto entre regiones urbanas como rurales y entre regiones pobres y ricas.

Mayores

Por otro lado, el PE expresa preocupación por la falta de personal médico cualificado en varios Estados miembros y les pide expresamente que realicen esfuerzos sistemáticos para mejorar la calidad del trabajo, hacer más atractivas estas profesiones y eliminar las carencias de personal existentes; señala la necesidad de fomentar la formación y formación permanente de los voluntarios y de los empleados ya cualificados del sector; subraya en este contexto que los Estados miembros actuales deberían ofrecer las mismas condiciones de calidad de trabajo, cualificación profesional y remuneración al contratar a personal médico y asistencial de los nuevos Estados miembros y que se debería tender a limitar la contratación procedente de terceros países menos ricos a fin de no empeorar su situación.

También advierte que serán las mujeres las más afectadas por los problemas del sistema sanitario y de los cuidados de larga duración, ya que representan el 72% de las personas de más de 85 años y el 63% del grupo de edad entre 75 y 84 años.

El informe dedica un apartado a los derechos de los pacientes y propone que se acuerden criterios comunes entre los Estados miembros para elaborar una Carta Europea de los derechos del paciente. También solicita que los Estados miembros permitan a las organizaciones de pacientes una mayor participación en las decisiones de política sanitaria y que se adopten leyes en las que se reconozca a los pacientes los siguientes derechos:

  • El derecho a una asistencia sanitaria adecuada y de calidad prestada por personal sanitario cualificado.
  • El derecho a una información y asesoramiento comprensibles, idóneos y adecuados por parte del médico.
  • El derecho a tomar sus propias decisiones tras una amplia orientación.
  • El derecho a la documentación del tratamiento y a tener acceso a tal documentación.
  • El derecho a la confidencialidad y a la protección de los datos.
  • El derecho de presentar reclamaciones.
  • El derecho de no verse sometido a observación o experimentación médica sin su consentimiento previo.

En cuanto a los cuidados de larga duración, pide a los Estados miembros que:

  1. Velen, a través de una puesta a disposición directa de cuidados domésticos, incluido un sistema de relevo de los familiares que prestan cuidados o de cuidados en centros adecuados o a través de mecanismos solidarios de seguro, por un reparto más amplio de los riesgos en relación con los cuidados de larga duración.
  2. Abran a las personas de edad avanzada el acceso a las curas preventivas, la fisioterapia, la rehabilitación y otros servicios apropiados para garantizarles durante el mayor tiempo posible su independencia, para mejorar su calidad de vida y para prevenir las enfermedades; respeten el derecho a la autodeterminación de las personas de edad avanzada en el tratamiento, ya que ello es, como se ha demostrado, de gran importancia para la rehabilitación mental.
  3. Interrelacionen mejor entre sí la asistencia sanitaria y los cuidados de larga duración para las personas de edad avanzada; creen centros de rehabilitación geriátrica o postaguda fuera de los hospitales; intensifiquen la investigación en el ámbito de la gerontología, para contrarrestar las diferencias de nivel existentes en los Estados miembros; introduzcan medidas sistemáticas para fomentar los cuidados domésticos y establezcan unos servicios sanitarios adaptados especialmente a los modelos de patologías condicionadas por la edad.
  4. Establezcan normas adecuadas de atención para los cuidados domésticos y los centros de cuidados de larga duración y efectúen suficientes controles de calidad.
  5. Creen programas propios para fomentar la investigación en el
    campo de la medicina paliativa.
  6. Respeten las obligaciones de la legislación internacional que hayan contraído en relación con el cuidado de las personas con problemas de salud mental y/o discapacidades intelectuales; mantengan su compromiso de prohibir el uso de camas-jaula como medida de contención, forma de castigo o con cualquier otro propósito.