96. Directrices del Comité Permanente de Médicos Europeos sobre telemedicina

La directiva 2000/31/CE relativa a determinados aspectos
jurídicos de los servicios de la sociedad de la información, en particular,
el comercio electrónico, tiene por finalidad adaptarse a los avances de la técnica y garantizar la seguridad del ciudadano, creando un marco
jurídico que garantice la libre circulación de estos servicios en la Unión
Europea.

Es importante destacar la posición que esta directiva otorga a las
organizaciones profesionales, a los códigos de conducta, al título
profesional para evitar el intrusismo, al respeto de las normas sobre
independencia, dignidad y honor de la profesión, así como las relativas
al secreto profesional y a la lealtad hacia clientes y colegas.

telemedicina

La idea básica de la que parte es que determinadas profesiones
liberales merecen, por su participación en misiones de interés público,
por la relación particular que mantienen con sus clientes o porque no
están en condiciones de garantizar los resultados deseados, ser objeto, en materia de comunicaciones comerciales, de una reglamentación específica sujeta a su propio código deontológico, siempre en el estricto respeto de las disposiciones del Tratado.

El Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME), organización
que agrupa a más de 1,6 millones de médicos, se ha hecho eco del
contenido de esta directiva, destacando la importancia que está
adquiriendo el ejercicio de la medicina a distancia y la necesidad de un
marco regulador. Para ello, ha elaborado un libro que contiene las
directrices del CPME sobre telemedicina. La idea básica es que si la
directiva 93/16/CE permite que los médicos que están autorizados para
ejercer la medicina en su país, puedan ejercer la profesión también en
otro Estado miembro, al no existir una regulación específica de la
telemedicina, esta directiva debe interpretarse como que los médicos
que están autorizados para ejercer al medicina en un Estado miembro
de la UE, pueden prestar servicios transfronterizos de telemedicina sin
necesidad de una autorización adicional.

Lo que pretende el CPME es facilitar el ejercicio profesional a
través de la red y establecer unas normas generales sobre este tema tan importante que es el área de más rápido desarrollo de la medicina
actualmente. La telemedicina ofrece buenas oportunidades para atender mejor a los pacientes, aunque no hay que olvidar que las nuevas tecnologías también conllevan muchos riesgos y es evidente que esta nueva cultura debe desarrollarse sobre una base ética sólida.

Para proporcionar a los médicos orientación sobre el uso de esta
nueva tecnología, el CPME ha elaborado unos principios sobre
telemedicina, correo electrónico entre el médico y el paciente y sobre la
publicidad de los servicios sanitarios en Internet. El libro también se
hace un análisis de cual es la situación en los distintos Estados
miembros y los problemas con los que se están encontrando en la
aplicación de las nuevas tecnologías.

En la parte I del libro, se recogen las Directrices aprobadas por el
CPME sobre los principios éticos de la Telemedicina; la guía de buenas
prácticas para la venta en Internet de servicios médicos profesionales, y las directrices del CPME para la correspondencia mediante correo
electrónico en el tratamiento de los pacientes.

La parte II se refiere al ejercicio de la telemedicina en Europa y se
abordan temas como el alcance y directrices del ejercicio de la
telemedicina, la identificación del médico y del paciente, la supervisión
del ejercicio de la telemedicina, la regulación de la protección de la
confidencialidad, el seguro de responsabilidad civil y el seguro del
paciente, el reembolso de la telemedicina, considerando que debería ser reembolsado por el sistema nacional de seguridad social del mismo
modo que otra forma de servicio médico; el correo electrónico entre
médico y paciente y la receta electrónica.

La conclusión a la que llega el CPME en este estudio, es que falta
un marco regulador de este tipo de ejercicio profesional y es importante
que se establezcan normas internacionales o entre países involucrados
en aras de un ejercicio correcto. Debe revisarse la legislación general
sobre asistencia sanitaria y, si resultara insuficiente, ampliarla para
que incluya la telemedicina, señalando los ámbitos donde se requieren
una mayor orientación para garantizar un ejercicio seguro y de gran
calidad.

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