4. Dictamen del Comité Económico y Social, sobre la propuesta de modificación de la directiva relativa al reconocimiento de los títulos de médico y de médico especialista.

El Comité Económico y Social (CES), en su sesión del día 28
de mayo, se pronunció sobre la propuesta de modificación de la
directiva 93/16/CE, en lo relativo al reconocimiento de títulos.

Justicia

Con la iniciativa SLIM, la Comisión Europea inició un
proceso en cuyo marco pequeños equipos de trabajo compuestos
por expertos, elaboraron propuestas de medidas para simplificar
la legislación en el mercado interior. En el proyecto piloto de 1996
se constituyeron cuatro equipos de trabajo, uno de los cuales se
ocupó de las normas sobre reconocimiento mutuo de títulos. Este
equipo presentó en octubre de 1996 su informe, que incluía
esencialmente las siguientes recomendaciones:

  • deben conservarse las directivas sectoriales
  • deben mantenerse, en principio, los comités consultivos, pero
    abordando los siguientes puntos:
    • simplificación del modo de designación de sus miembros
    • ampliación de la duración del mandato
    • reducción del número de miembros
    • ampliación de las competencias

Cuando se crearon los comités consultivos, su misión
primordial era favorecer y garantizar los intercambios de
información sobre la estructura y el contenido de los métodos de
formación. Esta necesidad de información, ha quedado en gran
medida satisfecha, por este motivo, el equipo SLIM ha
recomendado que en el futuro se adopte un enfoque más centrado
en los resultados y más vinculado al ejercicio profesional.

En la actualidad, los Estados miembros comunican una lista
de expertos al Consejo, que debe proceder a su nombramiento
formal. La práctica ha demostrado que éste es un procedimiento
extraordinariamente largo, que en el peor de los casos llega a su
término poco antes de que expire el mandato de los comités en
cuestión, puesto que el Consejo espera para decidir a que se haya
recibido la última notificación. Así, se ha llegado a cuestionar
desde el principio el funcionamiento de un Comité por motivos
formales.

El CES apoya decididamente la propuesta de la Comisión
Europea de simplificar el procedimiento, permitiendo a los
Estados miembros que nombren directamente a sus expertos.
Actualmente, cada Estado miembro está representado por
tres miembros titulares (de la profesión en ejercicio, los centros de
enseñanza y las autoridades competentes) y tres suplentes, con lo
que cada comité consultivo se compone de noventa miembros.

El Comité Económico y Social comparte la opinión del equipo
SLIM y de la Comisión Europea en el sentido de que, en aras de
una mayor eficacia, conviene reducir el tamaño de estos comités.
El factor de los costes desempeña también en este orden de ideas
un papel esencial: en el caso de la ampliación de la Unión,
pasarían a engrosar los comités seis personas por cada nuevo
Estado miembro.

Por estos motivos, la propuesta de la Comisión Europea de
limitar la composición de los comités a un titular y un suplente
(un experto de la profesión en ejercicio y un experto de los centros
de enseñanza) por cada Estado miembro, les parece equilibrada y
adecuada a la misión encomendada a los comités.

Como consecuencia lógica de la evolución histórica de la
misión de los comités consultivos y la reacción consecuente de la
Comisión Europea de modificar y ampliar su mandato en el
sentido de una mayor orientación práctica, los Estados miembros
tendrán que enviar a representantes de la profesión como
miembros ordinarios de los comités consultivos. No parece
adecuado, en opinión del CES, dejar al criterio de los Estados
miembros decidir si designan miembro ordinario al experto de la
profesión en ejercicio o al de los centros de enseñanza.

Por ello, debe notarse expresamente que la Comisión, al
asumir las propuestas del correspondiente equipo SLIM, ha
alterado de modo fundamental el mandato de los comités
consultivos (hasta ahora centrado en la coordinación de los
contenidos académicos) y lo ha ampliado con tareas que, de
conformidad con los actuales objetivos, pueden asumir mejor los
expertos de la profesión en ejercicio.

El CES pide a la Comisión que precise también en este
punto su clara línea de actuación e inste a los Estados miembros
a que ante todo envíen en calidad de miembro ordinario al
representante de la profesión de que se trate.

El CES opina que deberían adoptarse medidas organizativas
necesarias para asegurar una cooperación más estrecha y
continuada entre el comité consultivo y el de altos funcionarios.
Así, por ejemplo, convendría prever al menos una reunión
conjunta al año.

El CES considera que la ampliación de la duración del
mandato de los tres años actuales a seis, es una consecuencia
necesaria en el marco de reestructuración de los comités
consultivos, puesto que con ello podrían reducirse las dificultades
de puesta en marcha inherentes a cada renovación.

La ampliación futura de la competencia de los Comités
Consultivos a todos los dictámenes que la Comisión solicite, con
carácter general, en el ámbito de la libre circulación de las
distintas profesiones contempladas en las directivas sectoriales, es
una medida lógica. Al fin y al cabo, todas las medidas tomadas en
el marco de la iniciativa SLIM o a resultas de ella, deben
considerarse como parte del gran proyecto de mercado interior de
la Comisión.

Acoge también de buen grado la idea de actualizar las listas
de titulos mediante la publicación en el Diario Oficial de las
Comunidades Europeas de las denominaciones adoptadas por los
Estados miembros. Este procedimiento ya se ha aplicado en la
medicina general y se va a extender a las demás directivas
sectoriales en el ámbito de la salud.

La Comisión Europea, siguiendo la Jurisprudencia del
Tribunal de Justicia de la CE que establece expresamente que los
Estados miembros no quedan vinculados por el reconocimiento
que haya hecho otro Estado miembro de un título expedido por un
país tercero, pero que la experiencia profesional adquirida como
consecuencia de tal reconocimiento es un elemento comunitario
que debe examinarse, ha observado con razón que los Estados
miembros son libres de reconocer la formación adquirida fuera de
la Unión Europea y que su decisión no vincula a los demás
Estados miembros.

Con mayor claridad aún se ha manifestado el Tribunal de
Justicia en el asunto TAWIL-ALBERTINI, en el que afirma que "el
reconocimiento por parte de un Estado miembro de titulas
expedidos por Estados terceros, aun cuando su equivalencia haya
sido reconocida en uno o varios Estados miembros, no vincula a
los demás Estados miembros".

En conclusión, podemos decir que el CES apoya la
propuesta de la Comisión Europea de modificar la estructura de
los comités consultivos.