El Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT) es el eje central de la información sobre drogas en la Unión Europea y su función consiste en recopilar, analizar y difundir información objetiva, fiable y comparable sobre las drogas y la drogadicción en Europa.
Recientemente ha presentado su informe anual 2007 en el que señala que, tras más de una década de crecimiento en el consumo de drogas, Europa podría estar entrando en una fase más estable. No obstante, los datos positivos quedan deslucidos por el elevado número de muertes relacionadas con las drogas y el aumento del consumo de cocaína.
Uno de los objetivos de la política sanitaria europea es reducir el número de muertes relacionadas con las drogas que, según los datos del OEDT, oscilan entre 7.000 y 8.000 por año, siendo la sobredosis la principal causa de fallecimiento evitable entre los jóvenes europeos. Sin embargo, los últimos datos muestran que los niveles de muertes relacionadas con las drogas son históricamente altos y ya no van en descenso, lo que subraya la necesidad de prestar más atención a esta cuestión.
A pesar de que los estudios indican que el tratamiento de sustitución reduce el riesgo de muerte por sobredosis, cada año se notifican algunas muertes relacionadas con el uso indebido de drogas de sustitución. Varios países han señalado la presencia del opiáceo sintético metadona, junto con otras sustancias psicoactivas, en un porcentaje importante de muertes relacionadas con las drogas. Parece necesario mejorar los programas de sustitución y crear iniciativas de prevención y reducción de los daños, como por ejemplo:
Del informe del OEDT, también podemos destacar los siguientes datos:
[1] En varios países se ha registrado últimamente un mayor número de estas muertes, con un claro aumento, superior al 30%, en Grecia (2003–2005), Austria (2002–2005), Portugal (2003–2005) y Finlandia (2002–2004). Las muertes relacionadas con las drogas ocurridas en la UE y Noruega cayeron un 6% en 2001, un 14% en 2002 y un 5% en 2003, tras los pronunciados aumentos de los años ochenta y principios de los noventa y el crecimiento constante registrado entre finales de los noventa y 2000. En el Informe anual del último año se observó que la considerable tendencia a la baja experimentada entre 2000 y 2003 había desaparecido, tras un pequeño aumento de las muertes relacionadas con las drogas entre 2003 y 2004.
[2] Casi la cuarta parte de los adultos de la UE (unos 70 millones de personas con edades comprendidas entre los 15 y los 64 años) han probado el cannabis, y en torno al 7% (23 millones) lo han consumido en el último año. Pero aunque el cannabis sigue siendo la droga ilegal más consumida en Europa, y su uso históricamente alto, los datos sobre las nuevas tendencias permiten un «optimismo prudente», según el informe. De acuerdo con el informe, una media del 13% de los jóvenes europeos (de entre 15 y 34 años) consumieron cannabis el pasado año. Los porcentajes más elevados corresponden a España (20%), la República Checa (19,3%), Francia (16,7%), Italia (16,5%) y el Reino Unido (16,3%) Los datos relativos a las tendencias actuales en los países donde esta tasa es más elevada muestran que los porcentajes se han estabilizado o han empezado a disminuir en España, y han caído alrededor de 3 ó 4 puntos porcentuales en la República Checa, Francia y el Reino Unido. Los últimos datos sobre los países que ocupan una posición media muestran una estabilización en Dinamarca y en los Países Bajos y un descenso de los niveles en Alemania.
[3] En 2005, casi una cuarta parte (el 22%) de las nuevas peticiones de tratamiento recibidas en Europa estaban relacionadas con la cocaína: un total de 33027 pacientes, frente a los 12633 de 1999. España y los Países Bajos presentan elevados porcentajes de consumo de cocaína entre los pacientes drogodependientes. Estos países son también los responsables de la mayoría de los casos de tratamiento de adicción a la cocaína.
[4] El virus de la hepatitis C (VHC) presenta mayor prevalencia entre los consumidores de droga por vía parenteral de la UE que el VIH, y está distribuido de una manera más uniforme. El OEDT estima que en torno a 1 millón de personas que se han inyectado drogas en alguna ocasión son portadoras del VHC. Estudios realizados en el periodo 2004–2005 revelaron niveles globales elevados de prevalencia del VHC, ilustrados por el hecho de que la mayor parte de los países (17) declararon tasas superiores al 60% en al menos un grupo de consumidores de drogas por vía parenteral estudiado.